Estoy en un carrusel,
girando sin destino, con un montón de hechos que cambian mi forma de vivir y mi
manera de ver la vida. Cambia mi perspectiva
del hacia donde voy y cuáles
son las cosas que más deben seguir
importándome.
Desde ayer que no me
he detenido a pensar, no he podido sufrir, y me he contenido con mi
pensamiento… ¿Qué mas?..
Las posibilidades de
la vida son tan ciertas como las de la muerte, y el tiempo se detuvo… caminaba
bajo arboles extremadamente grandes en la ciudad de Coyhaique y me preguntaba
cuantas generaciones han estado allí.
Lentamente comienzo a
acercarme hacia Chile Chico, y las casas se van disipando y los arboles
rellenado esos vacíos con un hermoso color verde, la nieve da paso a colores
más oscuros y todo se convierte en parajes inhóspitos y desaparece lentamente
la ciudad a cada kilómetro que avanza el minibús.
Recuerdo a Felipe
cuando comienzo a desesperarme… y
escucho mis propias palabras… respira, respira hondo, no dejes de respirar.
Los nombres extremadamente
extraños invaden mi cabeza, creatinina, scaner,
contraste, … intento dibujar y darle forma a cada palabra pero no logro
hacerlo.Pekosa

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